
Afortunada o desafortunadamente, muchos de nosotros hemos recibido
noticias sobre la salud de un familiar, por parte de un médico.
Muchas personas se exasperan porque el facultativo no muestra ni
la más minima seña de angustia,de desesperación o hasta compasión.
Los médicos en ocasiones nos involucramos de más, con los pacientes,
o "usuarios", inclusive con los familiares del enfermo. Pero esta situación
nos conduce al apego, y limita nuestra objetividad, inclusive hasta confundimos
decisiones que son nuestras con las de otro.
Hay relaciones humanas en donde uno quiere tomar el rol de médico y otras en dónde ambos quieren ser los pacientes y viceversa.
Se nos olvida que no siempre tenemos que dar malas noticias y que ser vulnerable, no siempre es malo.
¿Tú qué rol ejerces?
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